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03/07/2022 - 10:21 am

Opinión

Retrato Ormeta- El machismo y su evolución: un virus invisible de dominación

Las opiniones expresadas son responsabilidad de sus autores, mismas que Uni2Noticias no necesariamente comparte

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retrato ormeta

Hace poco intenté buscar una definición de machismo, pero me encontré que definir el significado y alcance del término machismo no es un esfuerzo sencillo.  Sí, es una palabra paradójica en su definición porque podemos reconocer bajo que situaciones o contextos puede llegar a existir, pero resulta complicado definir a grandes rasgos lo que significa. Sin embargo, a pesar de esa complejidad podemos deducir que tiene dos elementos vitales en su ADN que lo particularizan: por un lado, tiene su fundamento en la polarización de lo “masculino” frente a lo “femenino” y, por otro lado, exalta la superioridad de lo masculino en las áreas que los hombres consideran relevantes. De aquí que como bien refiere la psicoanalista Marina Castañeda el machismo: “constituye toda una constelación de valores y patrones de conducta que afecta todas las relaciones interpersonales, el amor, el sexo, la amistad, el trabajo, el tiempo libre y la política…”. 

Así es, el machismo puede llegar a definir no sólo lo que debe ser un hombre y una mujer, sino que puede moldear las formas de vida que deben existir en una sociedad, pues no se pueden entender los distintos ámbitos de vida de una persona, si antes no tenemos un rol definido de nuestro sexo. Sí, es partir de nuestro sexo que se construyen las expectativas de lo que se espera de uno, la forma en que debemos comportarnos, la manera en que nos relacionamos con los demás y en general, la forma en que debemos actuar en sociedad. A partir de ello, el machismo pretende imponer su dardo envenenado, pretende la dominación del sexo masculino hacia los distintos ámbitos de la vida y hacia las mujeres.  

Ahora bien, lo anterior sólo puede llegar a ser posible si el machismo cuenta con distintas redes que lo protegen y lo conservan. El machismo no puede ser entendido de forma aislada; este virus necesita de escuderos que lo vitalicen, que lo difundan e incluso que lo institucionalicen. Así, tenemos que el machismo atraviesa el ámbito familiar, laboral y social en gran medida porque la educación, la cultura, la publicidad, la economía, la moral y los estereotipos lo permiten. Lo fomentan de tal manera que el ciclo nunca pueda romperse y, en caso de que llegase a fracturarse, las mismas redes aportan su granito de arena para que éste evolucione.  

Ahora, el machismo no implica el que un hombre maltraté a la mujer, ni que la mantenga en su casa, ni que le impida trabajar o salir a divertirse. Ha evolucionado de tal forma que, sin haber violencia, sin haber disputas o conflictos, pueda surgir una relación desigual en la que alguien quedó encima de otro. Ese es el nuevo truco, ese es el machismo invisible que señala la doctora Castañeda y que como bien recalca, “está tan arraigado en las costumbres y el discurso que se ha vuelto casi invisible”. A pesar de los avances que se han logrado, el machismo sigue presente en nuestra vida cotidiana, pero tiene otras herramientas que antes no conocíamos, la forma en que se desarrolla ha cambiado, pero no su finalidad de dominación.  

El machismo invisible atraviesa con ímpetu las relaciones de todas las personas y ejemplos sobran para exhibirlo. En estudios recientes cuando se les pregunta a los maridos acerca de la opinión que tienen sobre que sus esposas trabajen, un alto porcentaje contesto lo siguiente: “Sí le doy permiso de trabajar, siempre y cuando no descuiden la casa” o “Sí le doy permiso, pero tiene que tener en claro que me debe respetar”. Aunado a ello, esos mismos hombres entrevistados se auto consideraron no machistas, se describieron como hombres progresistas que apoyan a las mujeres. Así, tenemos que el machismo al igual que la materia, no se crea ni se destruye sólo se transforma, pues como vemos el dar permiso lleva impregnado un tufo de dominación masculina.  

Ante ello, debemos reconsiderar y poner en duda lo que el machismo busca encriptar, es decir, la forma en que nos relacionamos con el mundo y los demás. De lo contario, seguiremos alimentando este círculo vicioso que tiene por víctimas no sólo a las mujeres, sino también a los mismos hombres.  

Ormeta: Vaya final de película vamos a ver en las elecciones de varias entidades de la república… Algunas ya pueden darse como definidas, pero otras están en el veremos.

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¡Fuera cadenas!- La migración

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César Rincón

Hasta ahora, se han contabilizado 53 migrantes fallecidos que fueron abandonados a su suerte en un tráiler sobre una carretera cerca de San Antonio, Texas. Se tiene conocimiento que ese tráiler pasó de México a Estados Unidos con 67 migrantes a través del cruce fronterizo de Laredo. Lo que no se sabrá a ciencia cierta son las razones que orillaron a esas 67 personas a tener que dejar todo —sus familias, amigos, sus vidas— con tal de subirse a una caja de metal sin salir ni vista al exterior y entregar la integridad de sus vidas a un completo desconocido. Además de la inseguridad que hay en nuestro país, ¿qué otros elementos podrían incentivar la migración “ilegal”?

La Unión Europea es una comunidad de Estados soberanos que se unieron en un pacto para facilitar las transacciones comerciales entres los comerciantes de un país a otro. De un inicio, eliminaron las barreras fiscales que dificultaban que una determinada empresa siderúrgica de, por decir un ejemplo, Alemania pudiere exportar sus productos a España. Esta apertura económica inició a mediado de los años 80; al día de hoy, ya aconteció la homologación monetaria en la Unión Europea con el euro y, más importantemente, con la eliminación de restricciones migratorias entre los nacionales de los países miembros de la comunidad europea.

En nuestro continente, específicamente en Norteamérica, llevamos desde mediados de los 90 con un pacto de liberación económica entre Canadá, Estados Unidos y México, ya sea con el entonces llamado TLCAN o el hoy en día conocido T-MEC. Este tratado nos ha traído a los tres países diversos beneficios económicos. Sin embargo, no se puede desconocer que los mayores beneficiados son los países económicamente pudientes, pues ellos se aprovechan de la mano de obra barata de México. A su vez, la inversión extranjera proveniente de Canadá o Estados Unidos gozan de una mayor protección jurídica, así como del derecho a acceder a una jurisdicción más privilegiada que las empresas mexicanas. En fin, hay muchos beneficios de los cuales se aprovechan aquellos países.

No todo es aprovechamiento en perjuicio de México, evidentemente, sino que las empresas mexicanas gozan de mayores facilidades para poder exportar y comercializar sus productos y servicios en Canadá y Estados Unidos. Ello, en parte, es debido a los tratados internacionales en materia de libre comercio que se han celebrado entre los llamados “three amigos”. Además, se han abierto oportunidades a los inversores mexicanos para iniciar negocios en Estados Unidos y Canadá con mayores facilidades que a los nacionales de otros países.

Algo que no parece querer resolverse entre los tres amigos es la migración. A diferencia de la Unión Europea donde se fue transitando de una relación comercial, a una monetaria y ciudadana, en Norteamérica no se ha querido reconocer la libertad de migración entre un país a otro. Tanto Canadá como Estados Unidos exigen requisitos bastante estrictos para que los nacionales mexicanos puedan —no se diga emigrar— sino ingresar de visita a sus países.

La política existente entre los tres países impone obstáculos inhumanos al derecho de libertad migratoria. Esta misma política parece ser poco proporcional ante las facilidades económicas y fiscales que nuestro país les otorga a los nacionales del norte. El control migratorio que pretenden tener nuestros vecinos canadienses y estadounidenses se centra en conocer a las personas que ingresan a sus países mediante un sistema de visado previo, y, en caso de no aprobarse esa autorización previa, no se les permite el ingreso a sus países.

El tema aquí es el siguiente: ¿cuántas de las personas que buscan obtener una visa para ingresar a Estados Unidos o Canadá terminarán quedándose a vivir allá? Las personas que ingresan sin visa (ilegalmente) a Estados Unidos o Canadá normalmente lo hacen con la finalidad de trabajar y obtener otra clase de beneficios (normalmente económicos). Al buscar como “ilegales” los beneficios económicos que se obtienen en aquellos lares, ellos obtienen cierta ventaja competitiva frente a los canadienses y estadounidenses tal como lo es el cobro de un sueldo menor, o menores exigencias de seguridad social, por ejemplo. Es decir, la misma política migratoria actual incentiva la migración ilegal, pues a los “indocumentados” les facilita la posibilidad de estar fuera de la norma y que los empleadores tengan menores repercusiones económicas.

La transición a un modelo migratorio similar al europeo —el cual es consecuencia de un modelo de liberación económica como el norteamericano— podría dotar de seguridad jurídica y social a las personas que migran de un país a otro. Por ejemplo, un nacional mexicano podría migrar libremente a Canadá y, al no haber ingresado ilegalmente a ese país, sería sujeto a condiciones laborales iguales a los nacionales de ese país. Esto es, ese migrante tendría que cumplir con las mismas obligaciones laborales, fiscales y de seguridad social que las de un canadiense, por tanto, dejaría de existir esa ventaja competitiva que la ilegalidad migratoria permite conforme al actual modelo.

Al día de hoy, la misma política económica, fiscal, comercial y migratoria entre los tres amigos parece incentivar la migración ilegal de un país a otro (ojo, ha sido sujeto de denuncias en redes el aumento migratorio de canadienses y estadounidenses a México últimamente). ¿Será que necesitamos repensar —tal como lo hicieron los europeos— nuestra política migratoria?

Todas las ideas que aquí he planteado son independientes del grave problema de seguridad en el que nos encontramos en México. Evidentemente ese problema, por sí mismo, es suficiente para orillar a una persona a emigrar. Sin embargo, es inhumano exigirle a esa misma persona que lo haga de manera “ilegal” por culpa de una política migratoria poco consciente. Tan es inhumana la política actual que, como ya todos ustedes saben, no hay una sola persona que duele de manera presencial a quienes perdieron sus vidas en ese tráiler de San Antonio. 

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Eres Magia- Responsabilidad 

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Andrea Flores

¿Cómo construir una mejor relación contigx mismx? Esta es la base para sanar. Podría asumir casi con completa certeza que todxs lxs que estamos aquí alguna vez hemos sido o nos hemos sentido heridos. Probablemente, y por estadística, esto ocurrió durante nuestra infancia y adolescencia. Ambas épocas en las cuales no tenemos ni las herramientas, ni las estrategias y en ocasiones, ni el acompañamiento necesario para manejar las situaciones que usualmente nos sobrepasan a esa edad. 

Lo que sucede es que cuando llegamos a la adultez, es ahí en donde nos damos cuenta de todos los traumas, injusticias, violencias y épocas difíciles que pasamos a lo largo de nuestro desarrollo. No que de pequeñxs no supiéramos que algo malo estaba ocurriendo, si no, que a diferencia de esa época, ya le podemos dar un nombre; ejemplo: trauma. El primer instinto ahora que esta información esta más consciente es querer responsabilizar únicamente a nuestra sociedad y a nuestros padres/cuidadores primarios. Y si bien son en partes responsable, como adultxs, ahora los responsables de identificar, sanar, y continuar nuestro crecimiento somos nosotrx mismxs.

Está bien identificar cuáles son las heridas que tenemos, buscar información sobre ellas, aprender, entender de dónde vinieron, etc. Pero también vale la pena observar que tanto solo nos enfocamos en informarnos de sobremanera sobre estas heridas, para evitar hacer hacer el trabajo de sanarnos. Por supuesto que yo puedo decir “Claro, que por la situación que viví en m infancia y por la relación que tengo con mi padre, ahora le tengo miedo al abandono y por eso evito tener relaciones significativas”. Y estoy muy segura de que este escenario, no es ajeno. Sin embargo, ahora surge la pregunta ¿Y que vas a hacer al respecto?, ahora que sabes esto y te entiendes un poco más, ¿cómo planeas manejarlo? 

Si yo sigo responsabilizando a la sociedad, a mis padres de lo que me pasó, nunca voy a lograr sanar. Sanar implica aceptar y dejar ir. Que no es lo mismo que olvidar y por supuesto que no es lo mismo que “estar bien” con eso que sucedió. Es decir “sí, esto me pasó pero ahora voy a hacer algo con eso”. A los demás (sociedad, pareja, hijxs, hermanxs) no les toca sanar mis heridas. Solo me toca hacerme responsable a mi, y eso también es doloroso y por supuesto sumamente incómodo. Por eso muchos se niegan, claro, es más fácil “decir es que los culpables son ellxs, que ellxs lo arreglen” a aventarte la chinga tú. La mala noticia es: que aunque alguien más quiera vivir tu dolor, cargarlo, hacerlo por ti, solucionártelo por completo, así no funciona el proceso. Tus vivencias son tuyas, tus traumas son tuyos, tus heridas son tuyas y tus dolores son tuyos.

La base de sanar es el autoconocimiento. Cuando vivimos situaciones, infancias, adolescencias difíciles, esto va a mermar la relación que vas a tener y tienes contigo mismx. Esto sucede por que la situación ni siquiera dio oportunidad a que te conocieras a lo largo de tu crecimiento. La atención y la prioridad estaba puesta en otras cosas como tu seguridad. Ahora como adultxs toca construir esta relación. Es como si estuvieras conociendo una persona extraña. Toca preguntar:  ¿Cuál es mi historia?, ¿Cómo la viví?, ¿Qué faltó que me dieran?, ¿Cómo me gustaría que se fuera ahora mi vida?, ¿Qué me gusta (de mi, de los otros, de la vida, de las relaciones, etc.)?, ¿Qué no me gusta?, ¿Qué me falta sanar?, y un millón de preguntas más. Todas estas preguntas y todas las preguntas que te podrías hacer a ti mismx son parte de tu autoconocimiento. Saber si puedes contestar o no, te dará un poco de luz sobre cómo es tu relación contigo. Y también el preguntarte si alguna vez ya te habías preguntado todo esto. Por que esto también nos da información sobre como es el canal de comunicación contigo. Que tan abierto esta y que tan dispuestx estas a hablar contigo.

¿Quieres sanar?, conócete. Porque sino, ¿cómo vas a saber dónde duele?, ¿qué necesitas y cómo dártelo? Primero es crucial, tener en claro que eso tal cual (la situación vivida) ya no se puede cambiar, no podemos construir una máquina del tiempo que nos lleve a volver a vivir esa situación. Quizás parezca obvio esto que les comparto. Pero no por que sea lógico para la mente quiere decir que lo sea para el corazón. Y parte de sanar también es lograr que la mente y el mundo emocional estén en el mismo canal.

Entonces, cómo no podemos cambiar el pasado, solo nos queda tomar responsabilidad respecto a qué vamos a hacer ahorita. Les pregunto;  ¿Sienten que fueron abandonados por figuras importantes en su vida durante su infancia?, ¿Qué tanto se abandonan ustedes hoy en día?, ¿Qué tanto dices: “ya voy a ir a terapia” y no lo haces?, ¿Qué tanto dices: “ya voy a hacer ejercicio” y siempre lo dejas para el próximo lunes?, ¿Qué tanto dices: “ya me voy a poner como prioridad” y siempre cedes cuando querías decir que “no”?, ¿Qué tanto dices: “ahora ya voy a hacer la chamba de sanar, de cuidarme, de conocerme”, pero cuando las cosas se ponen difíciles es la primera que se va”. En todos estos escenarios te estas abandonando a ti mismx.

¿Sientes que alguien te rechazó en tu infancia? Revisa la manera en cómo te hablas. ¿Qué tan comprensivx eres contigo mismx, que tan empáticx?, ¿Qué tanto te reclamas y qué tanto te alientas te reconoces y te aplaudes? No necesitas que alguien más te rechace ya lo estás haciendo tu solox. No necesitas que alguien más te abandone tu ya te abandonas. No necesitas que alguien más te hiera, tu ya lo estas haciendo. ¿Cómo construir una relación sana contigo, si de entrada no puedes confiar ni en ti ni en tu palabra? Creo que antes de reclamar o responsabilizar a alguien más, toca responsabilizarnos a nosotros. Entonces para comenzar a construir una relación sana contigo, toca construir congruencia, constancia y confianza. Así como lo haría en cualquier otra relación, pero contigo, recordado que no es un trabajo de un mes, si no, de toda la vida.

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Retrato Ormeta- El camino a la migración: Un camino peligroso

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alejandro olvera Retrato Ormeta

Las personas no suelen dejar sus lugares de origen por gusto o placer, por el contrario, la mayoría de las veces empacan sus maletas y deciden dejar su lugar natal porque están buscando mejores oportunidades laborales, educativas y sociales, oportunidades que no encontraron o no existen en su localidad. Migran porque desean mejores condiciones de vida que su tierra no puede brindarles, migran por sobrevivencia porque su comunidad y Estado fracasaron en brindarle un mejor porvenir y porque fallaron en dotarles de mejores herramientas para que puedan seguir viviendo dignamente y en paz. El fenómeno de la migración exhibe el chasco de una sociedad y de un Estado que fueron incapaces de garantizarles a las personas circunstancias necesarias para que puedan vivir sin contratiempos.

En América Latina se migra porque los Estados no pueden generar empleos formales necesarios y dignos para que las personas puedan vivir del fruto de su trabajo de forma honrada, y también hay que decirlo, se migra porque las autoridades se ven rebasadas para garantizar la seguridad pública, pues ante una violencia generalizada que mancha cada vez más el continente, las personas dejan sus lugares de vida por miedo a perder el aliento en las ofuscadas garras del crimen. En concreto, de México se migra porque no hay las suficientes oportunidades para que todos puedan tener un ingreso suficiente que les de comida, calzado, acceso a la salud y a la educación, así como la proyección de un futuro mejor; mientras en ciertas regiones del país se migra porque el azote de la violencia obliga a cambiar el domicilio para conservar la vida.

Más aún, México es el país que más migrantes exporta a los Estados Unidos de América, y exporta una migración no sujeta a las formalidades jurídicas que les garanticen a los connacionales una residencia sin contratiempos al pisar suelo americano. Por el contrario, se van del país personas que no cumplen los requisitos para una visa americana, sino que se van de “mojados” porque su Estado fallo en darle las condiciones para que pudieran desarrollarse en su tierra natal. En efecto, abandonan suelo mexicano porque hay falta de oportunidades para una vida mejor y el cubrir el alimento y seguridad para sobrevivir sólo se abriga si deciden migrar al “otro lado”. De ahí que, empacan maletas de los lugares más recónditos y desiguales del país para buscar la forma de cruzar la frontera y para ello, echaran mano de cualquier forma porque no es una opción viable el quedarse en su tierra que nada bueno tiene que ofrecerles.

Por eso, los migrantes mexicanos buscan el mejor medio para estar en suelo americano. Desde intentar cruzar el duro desierto pasando por nadar al tempestuoso río Bravo hasta ingresar escondidos en camiones o tráileres son las diversas formas en que los migrantes deciden arriesgar su vida para intentar cruzar la frontera para buscar una vida mejor. El cruzar es una aventura que conlleva mil peligros, los migrantes no sólo tienen que lidiar con “coyotes estafadores” que sólo buscan exprimirles sus ingresos, pues peor aún tienen que lidiar con fuerza con los avatares de la violencia que puede arrebatarles la vida y en que el peor de los escenarios, puede provocar que sus cuerpos terminen en los cientos de fosas de este país. El tratar de cruzar la frontera es una actividad de alto riesgo, ya que, los migrantes ponen en juego su vida y su seguridad por ir a buscar el tan anhelado “sueño americano”.

Por tal razón, da coraje e impotencia noticias como las recientes en donde se descubrieron decenas de cuerpos de personas migrantes en la caja de un tráiler que se encontraba en Texas. Cuerpos que tienen una historia, una familia, sueños empacados por cumplir y la fallida expectativa de tener una vida mejor en suelo americano. Esperemos que ahora el Estado no les vuelva a fallar a estas personas, y se haga justicia por todos estos sueños rotos.

Ormeta: El magistrado Reyes Rodríguez está haciendo una labor fundamental en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, pues su trabajo es reconocido entre sus pares como entre la ciudadanía… Y como muestra, está la restructura de la Defensoría Pública de los pueblos indígenas para que estos puedan acceder a la justicia electoral.

CAL

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